Enfermedades e infecciones transmitidas por transfusión

Una de las vías de transmisión de agentes infecciosos es a través de una transfusión y en algunos casos por transplantes; se incluyen enfermedades virales, bacterianas, parasitarias y las producidas por priones.

Virus de inmunodeficiencia humano

El VIH se transmite por contacto sexual, por compartir agujas y/o jeringas contaminadas con VIH, por transfusión de fracciones sanguíneas y por exposición a sangre o fluidos tisulares contaminados con VIH en hospitales y puede pasar verticalmente de la madre al feto.
El rastreo serológico, rutinario para donadores de sangre, de anticuerpos de VIH disminuye sustancialmente el riesgo de transmisión. Los factores que contribuyen a la transmisión del VIH incluyen el corto periodo virémico en la etapa inicial, en la cual el donador está infectado con el virus y a menudo el resultado de la prueba es negativo; otro factor puede ser un error de laboratorio.

Virus T-linfotrópicos tipo I y tipo II humanos

La infección con virus T-linfotrópicos humanos tipo I y tipo II (HTLV I/II) se ha asociado con la leucemia de células T de adultos, linfoma y paraparesia espástica tropical. Mientras que la infección con HTLV-I es relativamente común en ciertas áreas de Japón y el Caribe, el HTLV-II solo es frecuente en grupos específicos, tales como los originarios de Norteamérica y entre quienes se inyectan drogas.
Los virus se transmiten por contacto sexual con individuos contaminados. La transmisión vertical de la madre al hijo ocurre al amamantar. Los virus también pueden transmitirse por transfusión de componentes sanguíneos y derivados del plasma. El riesgo de transmisión de esta enfermedad por transfusión disminuye  cuando se practica la prueba serológica para anticuerpos de HTLV-I y HTLV-II.

Hepatitis A

La hepatitis A causada por el virus de la hepatitis A (VHA) es una enfermedad infecciosa que puede prevenirse por vacunación. La ruta de transmisión más común  de VHA es la ruta fecal-oral que se da por contacto personal o por ingestión de alimentos o agua contaminados. Los individuos que tienen contacto con enfermos con VHA en la casa o por contacto sexual con personas infectadas están en alto riesgo de adquirir la hepatitis A. También están en riesgo los viajeros que visitan países donde la hepatitis A es endémica.
Aunque no se ha comprobado la transmisión de hepatitis A por transfusión, se han documentado casos de  transmisión de VHA por infusión de fracciones plasmáticas en pacientes con hemofilia. Ya que el plasma que se usa para preparar fracciones sanguíneas es una combinación de varios donadores y puesto que el método con solvente/detergente para la inactivación del virus no es efectivo para el VHA, existe el riesgo de transmisión de la hepatitis A por el uso de fracciones sanguíneas, aunque dicho riesgo sea muy pequeño. Generalmente a las fracciones sanguíneas no se les hace la prueba de anticuerpos contra VHA. Es recomendable que las personas que reciben factores de coagulación se vacunen contra VHA para prevenir una eventual transmisión de esta infección.

Hepatitis B

La hepatitis B causada por el virus de la hepatitis B (VHB) es una enfermedad infecciosa que también puede prevenirse por vacunación. El virus de la hepatitis B se transmite por vía cutánea en individuos que se inyectan drogas, por exposición a sangre o fluidos corporales contaminados, sexualmente a través de actividades heterosexuales o de hombres homosexuales, verticalmente de la madre al hijo y horizontalmente por contacto entre personas de la casa.
El riesgo de transmisión del VHB por transfusión sanguínea es mínimo, debido a que se practica la prueba serológica para el VHB a los donadores. Algunas mutantes del antígeno de VHB pueden no ser detectadas en las pruebas serológicas comunes practicadas a los donadores y la vacuna usual contra el VHB puede no proteger de la infección inducida por las mutantes por lo que estos agentes representan un riesgo potencial para la seguridad de la transfusión sanguínea.

Hepatitis C

La hepatitis C es causada por el virus de la hepatitis C (VHC). La hepatitis C es considerada una infección cada vez más importante. Se transmite por  varias rutas inclusive por el uso de inyección de drogas, exposición hospitalaria a sangre y líquidos corporales contaminados, transfusión sanguínea, actividades sexuales y de la madre al niño. Generalmente no hay vacuna disponible contra el VHC.

Hepatitis E

La hepatitis E (VHE) es una infección aguda causada por el virus de la hepatitis E (VHE) y es endémica en algunas partes de Asia y África. La infección en mujeres embarazadas puede causar severas complicaciones que llegan incluso a la muerte.
El VHE se transmite principalmente por ruta fecal-oral ya sea directamente a través de contacto personal o indirectamente por ingestión de alimentos o bebidas contaminados.

Virus de la hepatitis G / Virus GB C

La infección aguda de hepatitis G (VHG) o del virus GB C (VGB-C) es casi siempre asintomática. Este virus también causa infección crónica y viremia. El VHG/ VGB-C se transmite principalmente por transfusión sanguínea aunque también puede extenderse por transplante de órganos, hemodiálisis, actividades homosexuales y bisexuales, por inyección de drogas y también verticalmente de la madre al feto.

Citomegalovirus

Las infecciones con citomegalovirus (CMV) son comunes y a menudo duran toda la vida. El CMV puede diseminarse por contacto sexual con individuos infectados por el virus. A pesar de que la infección de CMV es generalmente asintomática, pueden aparecer complicaciones en individuos inmunocomprometidos (inclusive receptores de transplante de médula o de órganos, pacientes con VIH o de cáncer, bebés prematuros y mujeres embarazadas).
El CMV puede transmitirse por contacto sexual con individuos infectados; puede igualmente pasar de la madre al hijo en el útero así como por las secreciones cervicales durante el parto y también, durante la lactancia. Además, el CMV puede ser transmitido efectivamente a través de transfusión sanguínea y por transplante de órganos o médula ósea.
La frecuencia de anticuerpos contra CMV entre donadores de sangre varía entre el 35% y el 50%. La prevención de una infección por CMV transmitida por transfusión para pacientes de alto riesgo, es una medida crítica que debe tomarse para pacientes de alto riesgo. Hay informes que indican que la depleción de leucocitos de los componentes sanguíneos antes de almacenarlos puede ser tan efectiva como el utilizar componentes sanguíneos seronegativos para CMV.

Virus Epstein-Barr

La infección por virus Epstein-Barr (VEB) es común entre la población. En niños es generalmente asintomática, aunque en adultos pueden aparecer síntomas clínicos tales como fiebre y dolor de garganta. El VEB se ha asociado con el desarrollo del linfoma de Burkitt, carcinoma nasofaríngeo y linfoma de células B en individuos inmunosuprimidos.
Se transmite principalmente de persona a persona a través de la saliva. El VEB también puede diseminarse a través de transfusión sanguínea. La frecuencia de anticuerpos contra el VEB entre donadores de sangre puede llegar a ser hasta del 90%, por lo tanto no resulta práctico hacer un tamizado a través de pruebas serológicas a los donadores y eliminar todas las unidades de sangre que resulten seropositivas. Por otro lado, la depleción de leucocitos puede ser una medida eficiente  para reducir la transmisión de VEB a través de una transfusión sanguínea.

Parvovirus B19 humano

La infección por parvovirus humano B19 (PVH-B19) es común y generalmente asintomática o bien, se puede presentar con leves síntomas como fiebre. Sin embargo, puede presentarse con severas complicaciones como sucede con ciertos grupos de alto riesgo. La infección por PVH-B19 durante el embarazo puede provocar anemia fetal y/o la muerte del producto. La infección con PVH-B19 puede causar crisis aplástica transitiva (CAT) en pacientes inmunodeficientes con anemia hemolítica y falla crónica de la médula ósea.
El PVH-B19 se transmite por contacto con secreciones del tracto respiratorio y verticalmente, de la madre al feto. Este virus se ha transmitido  a pacientes con hemofilia a través de la infusión de factores de coagulación (factor VIII y factor IX). La frecuencia de anticuerpos contra el PVH-B19 entre donadores de sangre parece ser muy baja. Por lo común las unidades de sangre no se analizan rutinariamente para buscar marcadores serológicos de una infección por PVH-B19  y los métodos de inactivación viral son inefectivos para el PVH-B19. Por lo tanto, existe un pequeño riesgo de transmisión de PVH-B19 a través de transfusión sanguínea y en particular a través de la infusión de productos sanguíneos. También se sugiere que las personas de alto riesgo reciban componentes de sangre anti-PVH-B19 negativa para prevenir o reducir complicaciones severas asociadas con la infección del Parvovirus B-19 humano.

Herpesvirus 6 humano

El Herpesvirus Humano 6 (HVH-6) ha sido descrito como uno de los principales agentes que causan infecciones tanto por contagio directo como por transfusión. Esta enfermedad cursa con fiebre alta y persistente, afecta  principalmente a niños de entre 3 meses a 3 años de edad; La mayor parte de ellos se vuelven seropositivos hacia el tercer año de edad. La infección por HVH-6 en adultos es generalmente asintomática, sin embargo, pueden aparecer síntomas  en individuos inmunocomprometidos como pacientes con VIH o receptores de transplantes y esto puede constituir casos graves. La transmisión de la enfermedad ocurre de persona a persona principalmente por contacto con secreciones de individuos infectados.
Recientemente, el  HVH-6 ha sido considerado como una amenaza  potencial  a la seguridad  de las transfusiones debido a que es una enfermedad persistente y a la alta frecuencia de anticuerpos de HVH-6 entre los donadores de sangre. Sin embargo, hasta ahora se tienen pocos datos acerca del significado clínico de lo anterior, en las personas  que reciben la sangre. Normalmente no se buscan indicadores serológicos de HVH-6 rutinariamente en las unidades de sangre.

Herpesvirus 8 humano

El herpes virus 8 humano (HVH-8) es un virus descubierto recientemente que se ha asociado con el sarcoma de Kaposi, particularmente en individuos inmunocomprometidos como son pacientes con VIH. Poco se sabe acerca de la epidemiología y el modo de transmisión de este virus. El HVH-8 puede transmitirse por contacto sexual, por contacto personal estrecho y también verticalmente de la madre al feto. No se ha establecido la transmisión del HVH-8 a través de transfusión sanguínea, aunque se ha comprobado la transmisión a través de transplantes de órgano o médula ósea. Normalmente no se realizan pruebas a los donadores de sangre para buscar HVH-8 debido a su baja frecuencia entre los donadores y a la falta de evidencia de que la enfermedad se transmita a través de transfusión sanguínea.

Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (CJ) y la variante de Creutzfeldt-Jakob (vCJ)

La enfermedad de Crutzfeldt-Jakob es una forma de las encefalopatías espongiformes transmisibles humanas (EET) que se caracteriza por deterioro mental, disfunciones del cerebelo, movimientos involuntarios y alteraciones psicológicas.  La CJ es una enfermedad rara que se presenta en una proporción aproximada de 1 en un millón.
No se ha establecido que riesgo hay de transmitir CJ  por transfusión sanguínea, aunque tampoco puede excluirse. La enfermedad tiene un largo periodo de incubación y los programas de estudio y vigilancia de la misma no han durado el tiempo necesario para incluir un número suficiente de casos que permitan asegurar  que la enfermedad CJ se transmite por transfusión sanguínea.
Se cree que la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vCJ) es la forma en que la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se presenta en humanos.  La vCJ fue inicialmente descrita en 1996: A diferencia de CJ, la CJ  afecta principalmente a personas menores de 50 años de edad y al parecer se transmite por ingestión de carne contaminada  proveniente de vacas infectadas de EEB. Se ha especulado acerca de que el riesgo de transmisión de vCJ  a través de la sangre puede ser mayor que con la enfermedad C.J. Clásica.

Contaminación bacteriana

Las reacciones bacterianas transmitidas por transfusión han sido identificadas como las complicaciones infecciosas más comunes y graves que se presentan asociadas a una transfusión. Aproximadamente el 57% de todas las infecciones transmitidas por transfusión y el 16% de los decesos relacionados con una transfusión  se han asociado  a contaminaciones bacterianas. Se ha estimado que presentan contaminación bacteriana una de cada 38,500 unidades de eritrocitos, una de cada 3,300 unidades de plaquetas de donadores al azar y una de cada 2000 unidades de plaquetas por aféresis.
Los componentes sanguíneos pueden contaminarse  con bacterias  a través de las varias etapas de su preparación, mismas que incluyen la colección sanguínea, el procesado, la reunión con otras unidades y la transfusión. Las bacterias pueden entrar  a los componentes sanguíneos a partir de diversas fuentes como son: bacteremia del donador, exposición a las bacterias de la piel del donador durante la flebotomía, por contaminación de las bolsas de recolección y por el ambiente de los hospitales o bancos de sangre.
Las bacterias implicadas en las reacciones bacterianas que se asocian con los eritrocitos son típicamente bacilos gram negativos tales como Yersinia enterocolítica y Pseudomonas fluorescens . Por el contrario, las bacterias implicadas en las reacciones asociadas con plaquetas son principalmente especies gram positivas como Staphylococcus y Streptococcus.  La severidad clínica de las reacciones bacterianas transmitidas por transfusión depende en gran parte del tipo y la carga de la bacteria involucrada así como de la condición del paciente. Mientras que las bacterias gram negativas usualmente producen endotoxinas y causan reacciones severas, los agentes gram positivos a menudo causan reacciones más leves. La carga bacteriana está determinada por el tiempo de almacenaje. Las unidades de plaquetas  almacenadas por más de 3 días y las unidades de eritrocitos almacenadas por más de 21 días, se asocian más fuertemente a un alto riesgo de reacciones bacterianas. Además, la edad del receptor y las enfermedades que pueda tener juegan también un papel importante que determinará la severidad de la reacción bacteriana.
Con objeto de prevenir y  reducir la contaminación bacteriana y las reacciones  que causan y se asocian con la transfusión, se han implementado algunas medidas. Las flebotomías deben realizarse cuidadosamente utilizando un buen método para desinfectar la piel. A todas las unidades de sangre y de plaquetas se les deben extraer los leucocitos para remover las bacterias de los componentes sanguíneos. Ya que es imposible eliminar completamente las bacterias de los componentes sanguíneos, es importante que se reconozcan los primeros síntomas clínicos asociados con reacciones bacterianas con objeto de reducir la morbilidad y la mortalidad. Es necesario tener un sistema de vigilancia para el monitoreo de tales síntomas, así como para desarrollar y evaluar las medidas que se tomen para prevenir la contaminación bacteriana.

Sífilis

La infección con Treponema pallidum, el agente de la sífilis, se clasifica en diferentes estadíos clínicos los cuales se presentan progresivamente.  La sífilis primaria se caracteriza por la aparición de una úlcera genital indolora, cerca de la tercera parte de los casos primarios no tratados, progresarán a sífilis secundaria, esta etapa se caracteriza por presentar salpullido maculo-papular asimétrico incluyendo las palmas de las manos y las plantas de los pies; una tercera parte de estos casos secundarios no tratados, progresan a infección latente. En general la sífilis latente es asintomática y una tercera parte de los casos latentes no tratados, progresan a sífilis terciaria. La sífilis terciaria involucra el corazón y el sistema nervioso central (SNC) así como también puede ocasionar desórdenes cardiovasculares, neuropsiquiátricos y ceguera. La infección durante el embarazo puede acarrear el aborto, la muerte del niño en el parto, nacimiento prematuro y presencia de sífilis congénita.
La sífilis se transmite principalmente a través de contacto sexual con un individuo infectado que esté en la etapa primaria, secundaria o al inicio de la etapa latente de la enfermedad.
T. pallidum también puede transmitirse de la madre al feto y a través de transfusión sanguínea de un donador infectado, al receptor, si la sangre no se ha analizado, o bien, por una transfusión directa.
Actualmente, a partir de la implementación de la prueba serológica para anticuerpos de T. pallidum, la transmisión de sífilis por transfusión sanguínea se ha vuelto sumamente rara.

Paludismo

El paludismo es una enfermedad parasitaria infecciosa de ámbito mundial. Se estima que hay de 300 a 500 millones de personas infectadas con este agente y que más de un millón de personas mueren cada año por esta enfermedad. El paludismo es endémico en áreas tropicales y subtropicales como Centro y sud-América, África, y el sud-este de Asia. El paludismo en humanos es causado por cuatro especies de Plasmodium incluyendo P.falciparum, P.vivax. P.ovale y P. malariae. El paludismo causado por P.falciparum a menudo presenta severas complicaciones que pueden terminar con la muerte. Los síntomas del paludismo causado por otras especies de Plasmodium generalmente no causan la muerte.
La transmisión del parásito se hace principalmente por la picadura de un mosquito hembra infectado del género Anopheles; los parásitos también pueden ser transmitidos de una madre infectada al feto y de un donador asintomático al receptor. La transmisión de paludismo por transfusión  es rara, aunque constituye una potencial complicación severa para los receptores de la sangre.

Enfermedad de Chagas

El parásito Trypanosoma cruzi es el causante de la enfermedad de Chagas la cual se ha convertido en una enfermedad infecciosa de importancia creciente en centro y sud-América y algunas regiones de México. Se estima que hay unos 16 a 18 millones de personas infectadas y 100 millones más están en riesgo de ser infectadas por T. cruzi.
La infección aguda con T.cruzi usualmente es leve y autolimitante, aunque la  infección crónica asintomática puede durar toda la vida y puede ser caracterizada por la detección de anticuerpos  contra T. cruzi. Aproximadamente el 36% de los individuos con infección aguda desarrollan manifestaciones clínicas que pueden desembocar en complicaciones cardiacas (27%), intestinales (6%), y el sistema nervioso periférico (3%), después de dos décadas. T. cruzi se transmite a una persona a través de las heces de un vector infectado, al momento de la picadura. El agente también puede transmitirse verticalmente de una madre infectada al hijo y a través de una transfusión sanguínea o transplante de órganos.
Los casos de enfermedad de Chagas transmitidos por transfusión se han presentado desde hace unos 40 años en áreas endémicas, sin embargo, recientemente se han extendido a algunas áreas de Estados Unidos y Canadá. El riesgo de transmisión de T.cruzi   a través de una transfusión es muy bajo y depende de muchos factores que incluyen la frecuencia de parasitemia asintomática  en los donadores de sangre y el estado inmunológico de los receptores. Los donadores que nacieron en áreas endémicas o han vivido en ellas por más de 1 año tienen más probabilidad de ser seropositivos  para anticuerpos de T.cruzi.
La mayoría de los pacientes en Norte América, a quienes se les ha diagnosticado enfermedad de Chagas transmitida por transfusión son individuos inmunosuprimidos.

Toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una zoonosis causada por Toxoplasma gondii un parásito hospedado por gatos y perros y presenta tres formas: trofozoítos, quistes y oocistos. La proporción de incidencia anual de toxoplasmosis se ha estimado que va del 1% al 5%, lo cual corresponde aproximadamente a 500 millones de personas infectadas en todo el mundo. La infección aguda puede ser asintomática o producir síntomas leves como malestar, fiebre y salpullido. Sin embargo, pueden presentarse complicaciones como meningoencefalitis y miocarditis en individuos inmunocomprometidos que, asimismo, pueden incapacitarlos o causar la muerte. La frecuencia de individuos seropositivos a anticuerpos de T. gondii aumenta con le edad y varía entre el 8% y 60%, de acuerdo a la región geográfica.
T.gondii se transmite a través de varias rutas: ingestión de sus oocistos, por consumir carne de cerdo o de res poco cocidas, contaminación directa de heridas abiertas y transmisión vertical de la madre al niño. Además, se ha informado de casos de transmisión del agente por transfusión sanguínea y transplante de órganos. Sin embargo, el riesgo de transmisión de T. gondii por transfusión sanguínea, es sumamente bajo y no se considera necesario comprobar serológicamente la presencia de anticuerpos para T.gondii a los donadores de sangre. Se ha sugerido que la personas con alto riesgo de toxoplasmosis como los individuos inmunosuprimidos y las mujeres embarazadas en el caso de una transfusión, reciban  componentes sanguíneos con reacción negativa a anticuerpos para T. gondii.

Leishmaniasis

La leishmaniasis, causada por Leishmania donovani,  afecta aproximadamente a 12 millones de personas en áreas tropicales y subtropicales. La infección aguda a menudo se presenta en forma sub-clínica, aunque la infección crónica puede provocar anemia y linfoadenopatía.
Esta enfermedad se transmite principalmente por la picadura del insecto vector. L.donovani también puede transmitirse a través de transfusión sanguínea y provocar la enfermedad clínica en receptores recién nacidos o en individuos inmunosuprimidos.

Enfermedad de Lyme

Borrelia burgdorferi es el agente causal de la enfermedad de Lyme, zoonosis de reciente aparición transmitida por garrapatas; es endémica al noroeste de la región de los Grandes Lagos de los Estados Unidos.
La enfermedad e Lyme puede representar una amenaza a la seguridad de una transfusión sanguínea. No sencuentra en la literatura ningún informe acerca de que la enfermedad de Lyme haya sido transmitida por una transfusión, aunque existe un riesgo de que B. burgdorferi pueda transmitirse por transfusión; sin embargo, este riesgo es muy bajo.

Babesiosis

Causada por Babesia microti, es una enfermedad zoonótica  endémica de las costas de los estados de Massachussets y Nueva York en las Estados Unidos. La babesiosis se presenta principalmente durante el periodo de mayo a agosto. La infección aguda puede presentar forma sub-clínica o con algunos síntomas leves inespecíficos tales como fiebre y dolor de cabeza en individuos inmunocompetentes. Sin embargo, pueden presentarse casos severos en pacientes de edad avanzada, recién nacidos e individuos esplenectomizados o inmunocomprometidos.
En general, B. microti se transmite a los humanos a través de la mordedura de garrapatas (Ixodes scapularis) de venados, aunque también puede transmitirse de donadores parasitémicos y asintomáticos a través de transfusión a los receptores. El riesgo de transmisión de B.microti a través de transfusión sanguínea es muy bajo y varía de acuerdo a la región geográfica. El riesgo es mayor en zonas de babesiosis endémica.
Actualmente no hay métodos efectivos para detectar la enfermedad en los donadores.

Fiebre manchada de las montañas rocallosas

La fiebre manchada de las montañas rocallosas (FMMR) es una enfermedad severa causada por Rickettsia rickettsii , a través de la mordedura de una garrapata. La enfermedad es endémica en la mayor parte de los Estados Unidos de Norteamèrica, especialmente en los estados del sureste y los del centro-sur. Se caracteriza por presentar fiebre moderada o alta que persiste de 2 a 3 semanas si no se trata; otros síntomas son dolor de cabeza, mialgia y salpullido con petequias. La FMMR inicialmente puede confundirse con meningitis. El diagnóstico se confirma por serología para antígenos específicos. Pueden suceder complicaciones graves como edema cerebral y edema pulmonar no cardiogénico. La proporción de casos fatales puede llegar al 20% - 30% entre los casos no tratados y del 2% al 4% en los casos tratados.

La FMMR se transmite  por la mordedura de garrapatas infectadas. Los principales vectores para la transmisión de R.rickettsii son la garrapata del perro americano en el este y la garrapata de los bosques de las montañas rocallosas en el oeste. Este agente también ha sido transmitido a través de transfusión sanguínea. Actualmente no se hacen pruebas para detectar marcadores serológicos en la sangre de los donadores.